“El cáncer de pulmón ha pasado de ser la patología más dura a uno de los tumores con mayor auge investigador y capacidad de desarrollo”

• ¿Por qué se especializó en Oncología y, más concretamente, en cáncer de pulmón?
Ya a los 16 años sabía que quería ser médico y creo que la vocación me vino de haber conocido muchos profesionales con verdadera vocación. Estudié la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario, Argentina, y fue al terminar la carrera que me planteé venir a España a continuar con mi formación como especialista. Cuando llegó el momento de escoger, tenía claro que quería una especialidad médica pero es verdad que no traía una base de oncología desde mi país y fue por un caso cercano que comencé a “investigar” en la materia. Llegó el día de la elección y aún recuerdo la emoción que sentí al presionar el enter del teclado. Mi interés por el cáncer de pulmón, y los tumores torácicos en general, comenzó siendo todavía R2, y fueron las Dras. Pallarés y Majem del Hospital de Sant Pau de Barcelona las que hicieron que sienta tal atracción por estas patologías. He de decir que me tocó una época, aún siendo residente, en la que comenzaron los grandes avances en Oncología y el cáncer de pulmón fue pionero en ello, y afortunadamente lo sigue siendo.

• ¿Cómo ha cambiado el abordaje del cáncer de pulmón desde sus inicios hasta la actualidad?
Quizás el mayor cambio en todos los hospitales ha sido la implicación de todos los especialistas en la decisión y ejecución del primer tratamiento del cáncer de pulmón, es decir el trabajo integrado en Comités de Tumores. Individualmente se ha mejorado en el diagnóstico patológico incluyendo los estudios moleculares, la estadificación quirúrgica preoperatoria, y la selección de pacientes para tratamientos perioperatorios. Desde el punto de vista médico, más allá del tratamiento con quimioterapia, hemos avanzado en el tratamiento de subgrupos específicos de pacientes basado en la firma molecular de cada tumor. Finalmente, la inmunoterapia ha llegado para quedarse como una alternativa nueva, diferente y con gran capacidad de desarrollo en esta patología.
Esto hace que globalmente el cáncer de pulmón haya pasado de ser la patología más dura hace pocos años, a uno de los tumores con mayor auge investigador y capacidad de desarrollo en los años venideros.

• ¿Cuáles son los nuevos patrones o tendencias del cáncer de pulmón?
Si bien la relación con el tabaquismo está claramente establecida, el perfil del paciente con cáncer de pulmón ha ido cambiando, con un aumento de la incidencia en pacientes no fumadores, y como es bien conocido especialmente en mujeres. Estos pacientes pueden presentar tumores con características moleculares diferentes a aquellos relacionados con el tabaco, pudiendo beneficiarse de tratamientos dirigidos que actúan sobre dianas moleculares concretas.
Si bien, como dije antes, el tratamiento multidisciplinar consensuado en Comités es la tendencia que debemos consolidar, como oncólogo médico el mayor reto es la complejidad progresiva en las decisiones terapéuticas, basado no solo en la quimioterapia, sino también en los fármacos biológicos y finalmente en las posibilidades de la inmunoterapia, ya sea como tratamiento único o, como veremos en los próximos años, asociada a la quimioterapia o a agentes biológicos.

 

“Necesitamos disponer de vías de diagnóstico rápido,
de unidades especializadas en el diagnóstico y tratamiento,
y de soporte social adecuado que permita el abordaje integral de los pacientes”

 

• Según su criterio, ¿cuáles han sido los principales avances en cáncer de pulmón en los últimos años?
La farmacogenómica ha aportado datos claves en el abordaje terapéutico, no solo con quimioterapia, sino también en el conocimiento in crescendo de las diferentes alteraciones genéticas y las posibilidades de bloqueo. Estos avances se han producido especialmente en el subgrupo de pacientes con tumores de histología no-escamosa, y globalmente en los tumores de célula “no pequeña”. En los pacientes con tumores de “célula pequeña” hemos avanzado en la coordinación de tratamientos, especialmente en la enfermedad localizada, pero falta el desarrollo de nuevos fármacos que aumenten la posibilidad de curación, sobre todo en la enfermedad diseminada.

• ¿Qué aspectos cree que todavía se pueden mejorar?
La innovación es fundamental como en cualquier área de la oncología. En el cáncer de pulmón es importante recordar que el factor pronóstico más importante es el estado general del paciente, casi siempre ligado al diagnóstico temprano. Esto nos lleva a la necesidad de disponer de vías de diagnóstico rápido en los hospitales, de unidades especializadas en el diagnóstico y tratamiento, y de disponer de soporte social adecuado que permita el abordaje integral de estos pacientes. Si hablamos de terapéutica, el acceso limitado, las diferencias de acceso según el lugar de residencia o el retraso en el acceso a los nuevos fármacos son puntos calientes en la atención de estos pacientes. Es necesaria la implicación de todos los agentes en este proceso, incluyendo también la industria farmacéutica, las agencias reguladoras y las autoridades sanitarias.

 

“Falta mucho recorrido por hacer en el campo de la prevención.
La política de ‘tabaco cero’ debería ser una prioridad del conjunto de la sociedad.”

 

• ¿Cómo valora las medidas de prevención primaria del cáncer de pulmón? ¿Cree que se está haciendo lo suficiente para frenar el tabaquismo?
Falta mucho recorrido por hacer en el campo de la prevención. El cáncer relacionado con el tabaquismo sigue siendo el mayor reto, las campañas antitabaco han tenido un éxito parcial y necesitan probablemente un refuerzo y cambio de orientación. De hecho, en la población más vulnerable, mujeres y jóvenes, hay un aumento de incidencia del tabaquismo y unos índices de consumo precoz muy elevados. La política de “tabaco cero” debería ser una prioridad no solo de los profesionales y autoridades sanitarias, sino del conjunto de la sociedad. Por otra parte, hay que recordar que no es solo el tabaco el factor ambiental que se puede prevenir, otros tóxicos ambientales inhalados como algún tipo de combustible se deberían incluir en esta lista.
Por otra parte, el gran olvidado es la prevención secundaria en forma de campañas de diagnóstico precoz, difícil pero no imposible de llevar a cabo en cáncer de pulmón, que recordemos sigue siendo el tumor que más muertes ocasiona si consideramos ambos sexos.

• ¿Está participando en la actualidad en algún estudio del GECP? ¿En cuál?
NORA, NVALT, STIMULI, SPLENDOUR, LINC, PIPSEN y SELINA, y pronto se abrirán los estudios NADIM y BOOSTER.

 

“Animo a todos,
sobre todo a los residentes y adjuntos jóvenes,
a fomentar una visión más traslacional de la oncología”

 

• ¿Cómo valoraría la investigación en cáncer de pulmón en España? ¿Qué herramientas o palancas la ayudarían a mejorar?
Creo que el Grupo Español de Cáncer de Pulmón hace una extraordinaria labor de apoyo a la investigación, especialmente en investigación traslacional, no solo generando proyectos propios sino también a nivel cooperativo con otros grupos. Yo tuve la posibilidad de obtener un contrato Rio Hortega otorgado por el ISCIII que me facilitó, no solo comenzar con mis estudios predoctorales, sino también me abrió las puertas para continuar mi formación en el extranjero, concretamente en Gustave Roussy (Francia), obteniendo luego una beca ESMO/Georges Mathé. De esta experiencia resaltar la facilidad y apoyo que tuve en el soporte investigador y el apoyo institucional, superior al que disponemos hoy en día en nuestro país. En este aspecto creo que tenemos una importante capacidad de mejoría, y que el GECP es una extraordinaria plataforma para realizar proyectos y buscar apoyos para investigar. Por ello animo a todos, sobre todo a los residentes y adjuntos jóvenes, a fomentar una visión más traslacional de la oncología.

• ¿Cree que las nuevas generaciones llegan lo suficientemente preparadas a los Servicios de Oncología? ¿Qué echa de menos en materia formativa?
En este sentido, disponer de un quinto año de residencia ha permitido a los nuevos especialistas aumentar su nivel de preparación, especialmente con la posibilidad de rotación en unidades de investigación clínica y traslacional. Esto hace que la formación sea más sólida y orientada a la investigación ya desde la especialización. El apoyo del GECP y otras sociedades como la SEOM y ESMO en facilitar becas de formación en centros nacionales y extranjeros es un buen complemento, aunque creo que debería ser más fomentado y más valorado al volver al mercado laboral.  En materia formativa, simplemente recordar la necesidad de aumentar la formación traslacional durante el periodo de formación.

 

“El Grupo Español de Cáncer de Pulmón
hace una extraordinaria labor de apoyo a la investigación,
especialmente en investigación traslacional,
no solo generando proyectos propios,
sino también a nivel cooperativo con otros grupos”.

 

• ¿Podría aportarnos algunas pinceladas de la situación del tumor en su Comunidad? ¿Existen rasgos diferenciales?
No hay datos que nos diferencien en incidencia global o por edad, sexo, subtipo histológico de cáncer de pulmón respecto a otras comunidades del país. La necesidad de tener la aprobación de los nuevos fármacos por la agencia reguladora catalana (CAMHDA) hace que muchas veces sea difícil, pero no por ellos imposible, disponer de forma rápida de algunos nuevos fármacos. En cuanto a la investigación, como se ha visto a lo largo de los últimos años, Cataluña cuenta con grandes equipos de investigación. En el caso concreto de nuestro centro, éste ha tenido y continúa manteniendo una participación muy activa en distintos proyectos de investigación, con participación en multitud de ensayos clínicos tantos nacionales como internacionales, que sin duda han supuesto y suponen una gran oportunidad para nuestros pacientes y para los profesionales implicados en los mismos.

• Y por último, ¿cómo ve el futuro del cáncer de pulmón? ¿lograremos vencerlo?
Creo que el cáncer de pulmón ha revolucionado la oncología del último tiempo y continúa haciéndolo. Hablar de curación en algunas circunstancias cuesta, pero lo que sí está claro es que  progresivamente hemos ido mejorando tanto la supervivencia como la calidad de vida de nuestros pacientes. No es solo lo que vivimos hasta ahora sino lo que puede llegar a venir!

 

BIO
Nací en: Totoras, una pequeña ciudad a 10 km del pueblo que me vio crecer, Salto Grande (provincia de Santa Fe, Argentina)
Me formé en: Universidad Nacional de Rosario, a 50 km de mi Salto querido
Trabajo en: Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
Formo parte del GECP desde: 2014
Lo que más me gusta es: disfrutar de las pequeñas cosas del día a día y agradecer por ello
Me gustaría desterrar: toda aquella sustancia aditiva y perjudicial para la salud, empezando por el tabaco
Una curiosidad: si no me hubiese dedicado a la medicina, hubiese puesto las mismas ganas y dedicación en el baile profesional

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